Por qué las personas mayores añaden este polvo a su café

 

 

Pero hay más. La canela es un vasodilatador natural suave. Tomada con café, una bebida que también dilata ciertos vasos, potencia el flujo sanguíneo hacia las extremidades. Las manos frías, los pies helados y esa sensación de piernas pesadas mejoran notablemente después de unas semanas de añadir canela al café matutino. Además, la canela tiene propiedades antiinflamatorias comparables a algunos fármacos de venta libre, pero sin dañar el estómago ni los riñones.

El tercer beneficio, quizás el más apreciado por quienes sufren rigidez matutina, es su efecto sobre las articulaciones. La canela inhibe la producción de óxido nítrico inducido por inflamación, un mediador del dolor articular. Los adultos mayores que añaden canela a su café reportan menos dolor al levantarse, menos crujidos en las rodillas y una mayor facilidad para cerrar el puño por las mañanas.

¿Cómo se usa correctamente? No cualquier canela sirve. La verdadera beneficiosa es la canela de Ceilán (conocida como “canela dulce”), no la cassia que venden en supermercados y que puede dañar el hígado en grandes cantidades. Una cucharadita colmada por taza de café, removida hasta disolver los grumos, es suficiente. El sabor es suave, ligeramente dulce y perfumado, y tiene el plus de reducir el amargor natural del café, permitiendo usar menos azúcar.