Por qué las personas mayores añaden este polvo a su café
Hay un gesto que se repite cada vez más en casas de personas mayores, en residencias y en reuniones familiares de domingo. Justo antes de tomar el primer sorbo de café, muchas manos temblorosas añaden una cucharadita de un polvo beige que no es azúcar ni edulcorante. Ese polvo es canela molida de alta calidad, y quienes la usan saben algo que el resto aún ignora: la canela convierte una simple taza de café en un aliado medicinal para la circulación, el azúcar en sangre y las articulaciones.
¿Por qué específicamente después de los sesenta? Porque a esa edad el metabolismo cambia. La capacidad de regular la glucosa se vuelve menos eficiente, la inflamación silenciosa comienza a dañar tejidos y la circulación periférica se hace más perezosa. La canela actúa sobre cada uno de estos frentes. Su compuesto activo, el cinamaldehído, mejora la sensibilidad a la insulina hasta en un 20% según algunos estudios, lo que significa que el azúcar de los alimentos llega a los músculos y al cerebro en lugar de acumularse en la sangre.